La reforma laboral y la reglamentación original complicaban la negociación y abrían la puerta a juicios
El decreto 612 publicado este lunes en el Boletín Oficial refleja el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y la CGT para modificar restricciones que afectaban la caja sindical.
La reglamentación previa, a través del decreto 407, había limitado la base de cálculo de las cuotas solidarias y otros aportes a los sindicatos, tomando únicamente el "salario básico convencional" y reduciendo potencialmente los ingresos sindicales.
Esta situación generó preocupación porque paralizaba la renegociación de aproximadamente 800 convenios colectivos y generaba riesgo de judicialización.
Tras semanas de negociaciones reservadas, se consensuó una corrección que amplía la base salarial para calcular las cuotas, incluyendo sumas remunerativas normales y habituales, y excluyendo conceptos no habituales como premios, bonos y horas extras.
Además, el nuevo decreto excluye del tope del 2% los aportes de empleadores destinados a fines sociales, asistenciales, previsionales o culturales, siempre que se administren y documenten por separado.
La CGT denunció que el decreto 407, impulsado por el ministro Federico Sturzenegger, quebró el acuerdo original con el Gobierno y perjudicó al financiamiento sindical. La gestión de Diego Santilli como jefe de Gabinete propició una mayor predisposición al diálogo y a atender estas demandas.

