El desborde agravó la crisis en el litoral paraguayo y la postal es desoladora: casas sumergidas, familias durmiendo en techos y traslados en embarcaciones a cambio de un dólar.
La situación en Ciudad del Este es dramática tras la crecida del Río Paraguay y la llegada del fenómeno del Superniño. El agua no bajó y las calles del tradicional paraíso de las compras quedaron completamente anegadas y los vecinos deben movilizarse en botes para salir a trabajar.
Los desbordes e inundaciones dejaron un escenario desolador: un muerto, cientos de heridos y más de 1250 personas evacuadas. Muchas familias debieron abandonar sus casas, que quedaron bajo más de un metro de agua.
En las zonas cercanas al arroyo, la altura del agua llegó hasta los 3 metros, cubriendo casas por completo y dejando a decenas de personas durmiendo en los techos o acampando en los pocos sectores secos que quedan.
El drama de los vecinos de Ciudad del Este
El desborde del río y de los arroyos transformó la ciudad en un escenario inédito. Para poder salir a la calle o llegar a los centros comerciales, muchos vecinos recurrieron a botes, pagando un dólar por cruzar las calles inundadas. Una vez del otro lado, motos los esperaban para continuar el trayecto, también por un dólar.
A pesar del desastre, la necesidad de trabajar llevó a cientos de personas a buscar alternativas para no perder el día.

El movimiento en los centros comerciales, uno de los más grandes de Sudamérica, se mantuvo gracias a la creatividad y la urgencia de los habitantes.
Con casas sumergidas y barrios enteros bajo el agua, la emergencia se agravó por la previsión de nuevas lluvias. En ese sentido, se esperan 400 milímetros en las próximas horas, lo que podría empeorar aún más la situación.
Las autoridades de la Entidad Binacional de Itaipú ya prepararon la apertura de compuertas para recibir el caudal extra. Según informaron, esta mañana el caudal de descarga llegó a 10,7 millones de litros de agua por segundo.

